¡ÁNIMO PARA TESTIFICAR DEL SEÑOR!


Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
1 Corintios 15:58

No temas, sino habla, y no calles.
Hechos 18:9


¡Ánimo para testificar del Señor!

Debido al trabajo tuvimos que ir a vivir a otra región. Hasta entonces las escasas ocasiones que habíamos tenido de hablar de nuestra fe en ese lugar habían dado muy pocos resultados. Eso nos desanimaba y nos quitaba el deseo de seguir testificando. Sin embargo, decidimos hacer una última visita a Juan y Daniela para despedirnos de ellos, con la esperanza de hablarles del Señor Jesús. Los llamé por teléfono, sin gran convicción. Me respondió Daniela. Le dije que nos gustaría verlos antes de mudarnos. «Claro que sí, respondió ella, vengan en cuanto puedan; el sábado, si pueden». Colgué el teléfono y dije en voz alta: «Es sorprendente, parecía como si nos estuviese esperando».

Así que el sábado nos fuimos a casa de nuestros amigos. Hablamos de algunas trivialidades, pero muy rápido Daniela nos explicó: «Desde hace algún tiempo pedía a Dios que nos enviase a alguien que nos hablase de la Biblia. ¡Cuando usted llamó comprendí que me lo enviaba a usted!». ¡Qué gozo poder compartir nuestra fe! El Señor había escuchado las oraciones de Daniela, pero al mismo tiempo al conocer nuestra tristeza quiso animarnos, demostrándonos que usaba nuestro testimonio.

A cada paso hay que caminar por fe, gozoso de servirle y confiando en él en cuanto a los resultados, esperando a que estemos en el cielo, en donde todo será revelado a la luz.

Lectura: Ezequiel 7 – Hechos 17:16-34 – Salmos 32:5-7 – Proverbios 11: 13-14